Sobre mi

César Padial 

Entender la verdadera fuerza de nuestra energía interior y el poder de la intención son los motivos por los que trabajo con el tuina como sistema para mejorar la salud de los que me rodean.

Después de estar en coma durante tres meses, comprendí muchos conceptos que antes ignoraba y los cuales fueron guiando mis pasos hacia el estudio de Qi gong (Chi Kung) y como derivación lógica hacia el Tui-na.

En el Tui-na se reúnen los tres métodos de curación que considero son la base para el tratamiento de la raíz del problema que ha originado la enfermedad.

Por una parte es un estudio pormenorizado a nivel fisiológico del paciente; trabajo anatómico para descontracturar músculos, tendones, articulaciones, etc... y conseguir recuperaciones a nivel estructural con un elevado grado de mejoría. Por otra parte es un estudio a nivel energético del paciente a través del diagnóstico más antiguo que existe: Los meridianos, la pulsometría o el estudio de la lengua que nos van a señalar los órganos afectados a nivel energético, dándonos las pautas a seguir para volver a regular la verdadera energía de la parte afectada, consiguiendo su equilibrio y por último ver al paciente como parte integrante de su entorno, experiencia, tradición y contexto para entender los auténticos motivos de su desorden.

Como en la mayoría de los tratamientos de la medicina tradicional oriental, se considera al individuo y su entorno como un conjunto indisoluble. Somos un complejo microcosmos en el que cada decisión que tomamos, alimento que ingerimos o costumbre que adoptamos influye en nuestra salud tanto a nivel físico como psíquico.  Al igual que funciona nuestro planeta, el agua, el viento las estaciones, el frío o el calor nuestro cuerpo funciona de igual modo.

Las teorías que se aplican en el trabajo con tuina son la teoría del yin y yang y la teoría de los cinco elementos, las cuales se aplican en el funcionamiento de todo lo que conocemos.

Desde los 7 años he practicado Judo con el maestro coreano Young Lee. (9º Dan), trabajando mi parte física. Después de 11 años de aprendizaje descubrí que los grandes campeones utilizaban algo más que su fuerza para ganar un campeonato y comencé a potenciar mi energía interior para mejorar en este deporte, llegando a ganar campeonatos nacionales y consiguiendo el cinturón negro 1 Dan. Después fui abandonando el camino correcto durante mi juventud hasta llegar a un terrible accidente que me dejó postrado en una silla de ruedas sin muchas esperanzas de volver a caminar. Tres meses en coma, un duro año de rehabilitación y dos o tres episodios no normales fueron cambiando muy lentamente mi perspectiva sobre la vida.

A partir de ese momento encaminé mis pasos hacia una única meta: Ayudar a las personas que me rodeaban a ser más felices.

Comencé a practicar taichí chuan estilo hun yuan con los maestros Sergio Mazzini y Luis Cartolano, encontrando por primera vez en mucho tiempo mi verdadero camino, recuperé mi calma interior, mi energía vital y gracias a Iván Vélez (profesor de Tuina en la Escuela de Medicina Tradicional China) pude desarrollar lo que aprendí durante mi estancia en el coma. La intención, el trabajo, el estudio y la fe me ayudan a curar los desajustes de mis pacientes para frenar su enfermedad. 

 

César Padial Rubio

Masajista titulado especializado en masaje Tui-na

Profesor de Judo 1Dan por la Federación española de judo y deportes asociados

Árbitro regional federado - Discipulo de la Fundación Hun Yuan de taichi chuan 

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